Eldigital.do, Las filtraciones de la Procuraduría General de la República en República Dominicana son frecuentes y van desde casos claros hasta oscuros. El reciente caso del video del hijo de Roque Espaillat no es único y desafortunadamente, parece que no será el último. En estos incidentes, rara vez se responsabiliza a los responsables por divulgar información que nunca debió llegar al dominio público. Se han visto casos que van desde fotos privadas hasta interrogatorios de menores víctimas de abuso sexual, situaciones que en países más desarrollados podrían haberse evitado para proteger la privacidad de los afectados.
En República Dominicana, parece que no se tomarán medidas serias hasta que ocurra una tragedia irreversible. Esto se agrava porque los mismos organismos encargados de investigar son a menudo parte del problema, en lugar de ser la solución. El daño causado a los ciudadanos afectados en cualquier caso es irreparable. Nadie debería enfrentarse a la exposición de su intimidad en todos los rincones, gracias a acciones de un organismo que debería velar por la protección de los ciudadanos en lugar de contribuir al problema.












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