Santo Domingo. La co conductora del espacio Despierta América habló intimidades de su vida esta semana, a propósito del Dia Mundial de la Salud Mental.
La comunicadora oriunda de Azua dijo que mientras residía indocumentada en Nueva York y trabajaba como mesera en un restaurant de esa ciudad vivió momentos de estrés por las condiciones en que se estaba presentando su vida en ese momento.
Contó que una madrugada se levantó con el corazón acelerado y se asustó.
Dijo que "mientras tienes ese descontrol también en tu corazón, empiezan los pensamientos: te vas a morir, te va a dar un infarto, ¿Qué es lo que está pasando? De repente mi cara se me puso así como un calambre, y yo me empecé a tocar y a pegarme, a pegarme para que ese lado de la cara reaccionara, y luego dije: si no te calmas te vas a morir, y empecé como solita a respirar, respirar y se me pasó”.
Luego, al otro día, se vio al espejo y se dio cuenta que tenía la cara un poco doblada, pero se fue a trabajar al restaurante, olvidándose del tema hasta que se abrió paso en los medios de comunicación y las personas empezaron a preguntarle.
“No es que me dejen de criticar, porque de verdad ya no me afecta como me afectaba antes, pero para que también uno tenga cuidado a veces con las cosas que dice. Cuando a veces mencionaban, ´tienes la boca torcida, ¿y por qué tienes la boca torcida?, ¿y por qué no te arreglas eso?´, la gente no sabe lo que hay detrás. Uno debe tener mucho cuidado siempre con las cosas que dice”, expresó.












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