Este viernes, la ciudad se vio afectada por un notable incremento en los tapones, especialmente en las principales avenidas, debido a la inoperatividad del sistema de semáforos. La situación se complicó aún más por la tardanza de los agentes de la Dirección General de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), quienes tardaban hasta 15 minutos en regular el tráfico en algunas vías.
La frustración de los conductores se hizo evidente, ya que muchos tocaban las bocinas de sus vehículos al unísono, manifestando su descontento por la larga espera. Este caos vial provocó que numerosos empleados llegaran tarde a sus trabajos, evidenciando el impacto que esta situación tiene en la rutina diaria de los ciudadanos.
Las principales arterias de la ciudad, como las avenidas Winston Churchill, Abraham Lincoln, John F. Kennedy y Núñez de Cáceres, presentaron un tránsito extremadamente lento. En particular, las avenidas Churchill y Lincoln, que están diseñadas para operar con el sistema de "ola verde", solo contaron con el funcionamiento de los semáforos en la intersección de Gustavo Mejía Ricart con Churchill, lo que agravó el problema.
Los ciudadanos esperan que las autoridades tomen medidas inmediatas para resolver esta situación y restablecer el funcionamiento normal de los semáforos. La coordinación entre Digesett y los demás organismos involucrados en el manejo del tránsito es crucial para evitar que incidentes como este se repitan, asegurando así un flujo vehicular más ágil y eficiente en la ciudad.












Agregar Comentario