En la comunidad de Arroyo Bonito, ubicada en Manoguayabo, Santo Domingo Oeste, persiste una situación que ha generado preocupación entre los residentes locales. Hace dos años, la calle 6 se transformó en un área problemática debido a la acumulación de aguas estancadas, convirtiéndose en un inesperado criadero de peces. A pesar de los llamados de la comunidad y las promesas de intervención, las acciones concretas todavía no se han materializado, dejando a los residentes en un estado de incertidumbre y ansiedad.
Con la temporada ciclónica en pleno auge, las predicciones de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos advierten sobre la posibilidad de una actividad huracanada por encima del promedio. Esta situación agrega un nuevo nivel de preocupación para los habitantes de Arroyo Bonito, quienes temen que las lluvias intensas puedan desencadenar tragedias aún mayores. Juan Aguiar, residente del área, describe cómo incluso una breve lluvia pone en riesgo la integridad de sus hogares, evidenciando la urgencia de una solución definitiva.
Los problemas de drenaje son evidentes en la calle 6, con desagües obstruidos que impiden el flujo natural del agua. A pesar de la visita de ingenieros que reconocen la necesidad de instalar nuevas tuberías, las acciones concretas brillan por su ausencia. Esta falta de atención adecuada se ha traducido en situaciones críticas, como las devastadoras inundaciones del año pasado, que dejaron la zona sumida en escombros y resultaron en la pérdida de vidas humanas.
Los residentes, conscientes del peligro latente, continúan levantando su voz para exigir una solución inmediata. La acumulación de agua estancada no solo es un criadero de mosquitos, sino también un caldo de cultivo para enfermedades potencialmente mortales. La preocupación es palpable, especialmente durante las noches, cuando el riesgo de inundación aumenta y la posibilidad de tragedias se vuelve más real.
la situación de Arroyo Bonito es un recordatorio urgente de la necesidad de atención y acción por parte de las autoridades pertinentes. La seguridad y el bienestar de los residentes están en juego.

