El digital; Santo Domingo.-
Pedro Sánchez, jefe del gobierno español, declaró el miércoles en China que conceder asilo a Edmundo González Urrutia, opositor venezolano, es un "gesto de humanidad".
En una rueda de prensa en Shanghái, Sánchez explicó que el asilo refleja un compromiso humanitario de España con quienes sufren persecución y represión. González Urrutia llegó a España el lunes tras un mes en la clandestinidad luego de las elecciones presidenciales del 28 de julio, Sánchez comentó que la decisión busca "cambiar las cosas" en Venezuela y construir una nueva etapa para el país, afirmó González desde Madrid.
La autoridad electoral declaró ganador a Nicolás Maduro, pero la oposición denuncia fraude. Estados Unidos, la Unión Europea y varios países latinoamericanos no reconocen los resultados, desde la llegada de González, el gobierno español ha enfrentado presiones para reconocerlo como presidente electo de Venezuela. Sin embargo, Sánchez se mantuvo firme en su postura.
"Desde las elecciones, hemos pedido la publicación de las actas y no hemos reconocido la victoria de Maduro", aclaró Sánchez.
"Estamos trabajando en la Unión Europea para mediar y encontrar una solución que refleje la voluntad democrática del pueblo venezolano", añadió.
Sánchez también mencionó que no abordó el tema de Venezuela en su reunión con Xi Jinping, presidente chino, conocido por su estrecha relación con Maduro.
"No hablamos sobre Venezuela", dijo Sánchez, quien, según la prensa española, se reunirá con González Urrutia a su regreso a Madrid.
No a "una guerra comercial"
La visita de Sánchez a China tuvo un enfoque económico en medio de crecientes tensiones comerciales entre Pekín y la Unión Europea.
La Comisión Europea anunció un plan para imponer aranceles de hasta el 36% a vehículos eléctricos importados desde China. En respuesta, China investigó posibles medidas contra productos lácteos y porcinos de la UE.
"Debemos reconsiderar esta decisión", instó Sánchez. "No necesitamos otra guerra comercial", enfatizó el jefe del gobierno español, cuyo país es el principal exportador europeo de productos porcinos a China.
Sánchez expresó a las autoridades chinas su sorpresa por la inclusión de sanciones a un sector no relacionado con la automoción.
En un foro económico en Shanghái, Sánchez abogó por una Unión Europea y una China abiertas al mundo y propuso una solución negociada en el marco de la Organización Mundial del Comercio.

