El digital: Omar Chahin, presidente de la Asociación Dominicana de Líneas Aéreas (ADLA) y de la aerolínea Air Century, asistió a la firma del Acuerdo de Cielos Abiertos entre la República Dominicana y Estados Unidos. Sin embargo, aclaró que su presencia no implica un respaldo completo, ya que las aerolíneas no participaron en la revisión del documento.
Chahin comentó que no puede prever el impacto total del acuerdo, pero señaló algunas “bondades” que no parecen beneficiosas.
El acuerdo no limita a las aerolíneas estadounidenses en cuanto a frecuencias o rutas, ya que las autoridades dominicanas han flexibilizado la designación de rutas para fomentar el tráfico de pasajeros y turistas.
Sobre la reducción de precios de boletos, Chahin explicó que el costo está influenciado por tasas e impuestos aplicados por el Estado, que superan los US$100 más un ITBIS del 18% sobre la tarifa. Estas tasas son más altas que en EE.UU., afectando los precios de los boletos y el flujo de pasajeros.
Chahin también destacó que, aunque el acuerdo podría aumentar la oferta de vuelos, las aerolíneas enfrentan altos costos operativos. Esto genera expectativas poco realistas sobre la disminución masiva de precios de boletos.
Respecto a la competencia, Chahin subrayó la desigualdad entre aerolíneas estadounidenses y dominicanas. Las primeras disfrutan de beneficios como financiamiento a bajas tasas y apoyo estatal, mientras que las aerolíneas dominicanas enfrentan altos costos y falta de incentivos fiscales.
Chahin cuestionó si es viable hablar de competitividad cuando las aerolíneas estadounidenses recibieron un rescate de más de US$6,000 millones en 2020, mientras las dominicanas debieron pagar impuestos adicionales.
Finalmente, Chahin expresó incertidumbre sobre la asesoría del equipo dominicano en la revisión del acuerdo, sugiriendo que el acuerdo podría no adaptarse bien a las necesidades del país.

