Cuatro auxiliares de vuelo han sido acusados de aprovechar sus privilegios como empleados de aerolíneas para contrabandear la impresionante suma de ocho millones de dólares, provenientes del narcotráfico, desde Nueva York hacia la República Dominicana. Los acusados, Charlie Hernández (42 años, de Nueva Jersey), Sarah Valerio Pujols (42 años, del Bronx), Emmanuel Torres (34 años, de Brooklyn) y Jarol Fabio (35 años, de Manhattan), se declararon culpables de operar un negocio de transmisión de dinero sin licencia el pasado 13 de agosto de 2024.
Damian Williams, fiscal de EE.UU. para el Distrito Sur de Nueva York, informó que el cargo por el que se declararon culpables conlleva una pena máxima de cinco años de prisión. Las sentencias de tres de los involucrados están programadas para el 14 y 15 de noviembre, mientras que el cuarto acusado deberá esperar hasta el 6 de enero de 2025 para conocer su destino judicial. Como parte de su acuerdo, los imputados acordaron renunciar a cualquier propiedad involucrada en el delito.
La acusación detalla que todos los implicados estaban empleados como auxiliares de vuelo en distintas aerolíneas que operan rutas entre Nueva York y la República Dominicana; dos de ellos trabajaban para Delta Airlines. Gracias a su estatus de "miembro conocido de la tripulación" de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), disfrutaban de un acceso preferencial en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy, lo que les permitía eludir el escrutinio que enfrentan los pasajeros comunes.
Este caso pone de relieve la vulnerabilidad del sistema de seguridad en los aeropuertos y cómo ciertos individuos pueden abusar de sus privilegios laborales para involucrarse en actividades ilícitas. La situación genera preocupación sobre la integridad del transporte aéreo y la necesidad de reforzar los controles para prevenir futuros incidentes similares.

